“La Ley y la Trampa” es una chacarera compuesta por Roberto Ternán y Jorge Micota, grabada por Chaqueño Palavecino en 2001. La letra juega con la metáfora del amor como un juego de leyes y trampas: el narrador, que creía controlar el juego, termina cayendo en su propia red.
Musicalmente es una chacarera tradicional de salteña: 6/8, tonalidad menor, y ese riff melódico alto del intro que es la firma de la canción. Vamos a diseccionarlo.
Re menor natural es la relativa menor de Fa Mayor. Comparten las mismas 7 notas, pero empezar en Re cambia el centro tonal:
Fa Mayor: Fa - Sol - La - Sib - Do - Re - Mi - Fa
Re menor natural: Re - Mi - Fa - Sol - La - Sib - Do - Re
Los semitonos caen entre los grados 2-3 (Mi-Fa) y 5-6 (La-Sib). Ese semitono entre el 2º y 3º grado es lo que le da a la escala menor ese color melancólico característico.
Acá viene el truco. Si te fijás en el grado v de la tabla, es La menor (Lam). Pero en la canción, el acorde dominante que resuelve a Dm es La7 (A7), no Lam.
¿Por qué? Porque el folklore (como el flamenco y el barroco) usa el modo menor armónico, que sube el 7º grado un semitono:
Re menor armónica: Re - Mi - Fa - Sol - La - Sib - Do# - Re
Ese Do# en lugar de Do natural es la nota sensible (leading tone). Está a un semitono de la tónica Re y pide resolver hacia ella con urgencia. Y cuando armonizás el 5º grado con el Do# en lugar del Do natural, el acorde menor se vuelve mayor:
Lam (natural): La - Do - Mi → sigue siendo menor
La mayor (armónica): La - Do# - Mi → se vuelve mayor
La7 (armónica + 7ma): La - Do# - Mi - Sol → el clásico dominante
Ese La7 → Rem (V7 → i) es la cadencia que define toda la música tonal menor desde el barroco hasta la chacarera. Sin ese Do#, la chacarera suena insípida.
Fijate en el Re7. Re mayor no está en la escala de Re menor (tiene Fa#, que es ajeno a Dm). Entonces, ¿qué hace ahí?
Re7 es una dominante secundaria. Se usa como “V7 de otro grado que no sea la tónica”. En este caso:
Re7 tiene las notas Re - Fa# - La - Do
Esas notas tienen la misma relación con Solm que La7 tiene con Rem (V7 → i)
Se escribe V7/iv (se lee: “Cinco de cuatro”)
En otras palabras: por un momento fingimos que Solm es la tónica, usamos su dominante (Re7), y después volvemos a la tónica real (Rem). Es un color armónico muy usado en folklore y tango. El Fa# de Re7 es exactamente lo opuesto del Fa natural de Rem, y ese contraste es lo que le da el “sabor” criollo.
Rem - Rem - La7 - La7 - Rem - Rem - La7 - Rem (intro y verso)
Solm - Rem - Solm - La7 - Rem - La7 - Rem (estribillo)
Nada raro: i - V7 - i con un viaje al iv en el estribillo. Es armonía de 3 acordes más la sensible. Pero el poder está en el ritmo y en el riff melódico, no en los acordes.
La chacarera es el estilo más emblemático del folklore argentino del Noroeste (Santiago del Estero principalmente). Su identidad está en el ritmo, no en la armonía.
Se cuenta 1-2-3-4-5-6, pero con acentos en 1 y 4. En 6/8 hay 2 pulsos por compás (cada uno de 3 corcheas).
Acá está lo genial: la chacarera alterna entre 6/8 y 3/4 dentro de la misma canción. Esto se llama hemiola (o “sesquiáltera” en la tradición criolla):
Compás
Agrupación
Acentos
Pulsos por compás
6/8
3+3 corcheas
1 2 3 4 5 6
2
3/4
2+2+2 corcheas
1 2 3 4 5 6
3
Las mismas 6 corcheas, acentuadas distinto. Esa ambigüedad es lo que le da el swing inconfundible. El bombo leguero y el rasguido de la guitarra suelen mantenerse en 6/8 (dos golpes fuertes por compás) mientras la melodía o la letra “flotan” entre los dos pulsos.
¿Cómo saber cuál es el compás base? Escuchá el bombo o el acento del rasguido:
2 golpes fuertes por compás → base en 6/8 (el caso de “La Ley y la Trampa”)
Acá está la parte más rica musicalmente. El intro es un solo melódico que recorre la escala de Re menor armónica en posición alta. No es acompañamiento, es la voz principal del arreglo.
La tablatura de Christopher Teran que usamos acá muestra qué notas tocar y en qué orden, pero el espaciado horizontal es para legibilidad, no para representar duraciones. Para el ritmo exacto hay que escuchar la grabación o usar una partitura con figuras rítmicas.
En general el riff es mayoritariamente corcheas (6 por compás en 6/8), con tiradas de semicorcheas en los pasajes cromáticos rápidos (Frase 3) y algunas notas largas sostenidas al inicio de frases y en los slides.
La frase arpegia Re - Fa - La - Re (el acorde de Dm completo) y luego aparece el Do# como tensión sensible antes de volver a Re. Ese Do# es la firma armónica de la canción, el mismo que hace de La7 un acorde mayor.
Misma idea que la primera pero con más movimiento descendente. El patrón 7-5-7 en la cuerda D (La-Sol-La) es un giro melódico característico del folklore: tónica-subtónica-tónica, que pinta la sonoridad menor.
Acá hay un movimiento cromático: las notas bajan por semitonos (Do#-Do-Do# en G, Fa-Mi-Fa en B, La-Sol#-La en E). Ese sube-baja cromático es un recurso virtuosístico que le añade tensión al fraseo. La frase salta dos octavas al final (de traste 5 a traste 10 en la primera cuerda), preparando el territorio para la Frase 4.
En posición 10, todas las notas caen en la escala de Re menor armónica:
e traste 12 = Mi
e traste 13 = Fa
e traste 10 = Re
e traste 9 = Do#
B traste 10 = La
G traste 12 = Fa#
G traste 10 = Mi
El Fa# (G traste 12) es lo interesante: anuncia el acorde Re7 (D7) con su 3ª mayor. Esto prepara armónicamente la resolución a Solm (iv). Es la misma lógica que usa un solista de tango al pasar por la dominante secundaria.
El 13/10 es un glissando descendente: pisás el traste 13 (Fa) y deslizás el dedo hasta el traste 10 (Re). Es un adorno expresivo muy usado en el folklore argentino. Le da al fraseo ese toque “hablado”, como si la guitarra suspirara.
Toda la melodía del intro usa sólo estos elementos:
Arpegio de Dm (Re, Fa, La) → pinta la tónica
Do# sensible → la nota del modo armónico
Fa# → del acorde Re7 (dominante secundaria)
Cromatismos pasajeros → Fa-Mi-Fa, La-Sol#-La
Si sacás cualquier nota de ahí, pierde el color. La escala no es “Re menor natural” pura: es Re menor armónica con Fa# ocasional del V7/iv. Es exactamente el vocabulario melódico del folklore.
Primero los acordes. Agarrá el rasguido de chacarera y tocá la progresión básica: Rem - La7 - Rem - Solm - La7 - Rem. Que el patrón de mano derecha (parche-aro-aro-parche-aro-aro) salga natural a 100 bpm.
El Do# sensible. Tocá una escala de Re menor armónica de memoria, subiendo y bajando. Prestá atención a que el 7º grado (Do#) “pide” resolver a Re. Esa tensión es la que usás después en el riff.
Las frases 1 y 2 lento. Metrónomo a 60 bpm, dos compases por frase. La mano izquierda no se mueve mucho: estás en la zona de los trastes 5-8 todo el tiempo.
El salto a la posición 10. La frase 3 te lleva de una posición a otra. Practicá la transición lenta: el cromatismo de la frase 3 es la “rampa” que te sube al territorio agudo. No te apures.
El slide. El 13/10 tiene que sonar fluido. Pisá firme el traste 13, pulsá la cuerda, y sin soltar la presión deslizá hasta el 10. La clave es no acelerar el deslizamiento: tiene que ser lento y cantábile.
Tempo final. La chacarera corre cerca de 176 bpm (negra con punto). Pero no te preocupes por la velocidad hasta que el riff salga prolijo. Mejor lento y bien que rápido y sucio.
“La Ley y la Trampa” es un ejemplo perfecto de cómo una canción popular puede ser armónicamente simple pero melódicamente sofisticada. Los acordes son los de siempre (i - V7 - iv). Lo que la hace única es:
El riff melódico del intro que cita el vocabulario del folklore argentino entero: menor armónica, dominante secundaria, cromatismos, slides.
El ritmo de 6/8 con los acentos del bombo leguero.
La letra que usa la metáfora de “leyes y trampas” para hablar del amor como un juego donde el que creía ganar termina atrapado.
Y esto es lo bonito: cuando entendés el sistema (escala menor armónica + V7 + V7/iv + rasguido de chacarera), no sólo entendés esta canción. Entendés la mitad del folklore argentino.